FIB 2016
'Carol', de Todd Haynes

Carol resucita a Highsmith

Publicado el 25.05.15
por Julio C. Santamaría

En 1953 Claire Morgan publicó 'El precio de la sal', novela que narraba la relación entre dos mujeres: Therese, joven escenógrafa que trabaja como dependienta, y Carol, mujer de clase alta y recién divorciada. 

En 1989 la novela se reeditó con el título de 'Carol' y con el nombre de su verdadera autora en la portada, autora que no era otra que Patricia Highsmith, la exitosa escritora de novela negra y creadora del amoral y fascinante Tom Ripley.

En 1950, Highsmith, nacida en Fort Worth (Texas) en  1921, había publicado su primera obra 'Extraños en un tren', novela que alcanzó  un gran éxito y que un año más tarde fue llevada al cine de la mano de Alfred Hitchcock con guión de Raymond Chandler. En el prólogo a la edición de 1989 Highsmith cuenta que a sus editores les parecía una nefasta idea que una autora de género publicase una novela  de amor entre dos lesbianas y se la rechazaron. Ella cambió de editor, pero para evitar ser encasillada como autora de historias homosexuales -rechazaba profundamente las etiquetas- decidió utilizar pseudónimo.

https://theinkbrain.files.wordpress.com/2011/07/carol.jpg?w=500

La novedad de 'Carol' se encuentra en que el lesbianismo de sus protagonistas no es visto como algo que deba causar el sufrimiento de las protagonistas, ni que deban pagar por ello. 'Carol', al contrario que la mayoría de novelas sobre homosexuales escritas hasta la fecha, tiene un final feliz, aunque se trata de una felicidad frágil debido, eso sí, a los condicionamientos sociales y no a la percepción que las dos mujeres tienen de su relación.

Cuando se cumplen veinte años de la muerte de la escritora en Locarno (Suiza) 'Carol' la devuelve a la actualidad con la presentación en el Festival de Cannes de la película homónima dirigida por Todd Haynes con Cate Blanchett en el papel de Carol y Rooney Mara en el de Therese. Mara ha recibido el premio a la mejor interpretación femenina en el certamen francés.

'Carol' no responde al modelo de novela al que nos tiene acostumbrados una autora que siempre permanecerá unida al género de la novela negra, aunque ella misma renegaba como hemos dicho del encasillamiento en ningún género. Admiradora de Dostoievski, afirmaba que al autor ruso nadie le podía considerar un autor de género por el hecho de haber escrito 'Crimen y Castigo', libro que ella leyó entre los 10 y los 14 años.

La complicada vida familiar de Highsmith condicionó profundamente su carácter. Hija de un matrimonio roto antes de su nacimiento, la relación con su madre discurrió entre el amor y el odio. Mary Coates, que así se llamaba la madre, se trasladó a Chicago poco después de dar a luz dejando a Patricia con su abuela materna durante seis años. Poco después Coates se volvió a casar con Stanley Highsmith, de quien Patricia tomo el apellido pero al que nunca soportó.

Su homosexualidad fue una fuente de angustia durante su adolescencia, veía su orientación como algo reprobable que le avergonzaba profundamente, opinión que compartía con su madre, quien no fue precisamente una ayuda en su proceso de aceptación.

http://img1.cnxuwen.com:8080/file/upload/news/2015/05/20/07-30-22-83772-1.jpg


Joan Schenkar, autora de una de la mejores biografías de la autora 'Patricia Highsmith: El talento de Miss Highsmith' publicado en Castellano en 2011 por la editorial Circe, habla de la creación de un Territorio Highsmith clave para comprender  la temática y el proceso de creación de sus obras. A la conformación de tal territorio contribuyeron, además de los conflictos familiares y la homosexualidad antes mencionados, unas experiencias amorosas que transitaban entre el placer y el dolor. Por otro lado, la idea de la múltiple identidad, el sentir que en su mente confluían diferentes personalidades, fue un tema que le obsesionó durante toda su vida. Esta idea de la múltiple personalidad, del doble, tuvo una permanente presencia en su obra, baste recordar el primer volumen de las andanzas de Tom Ripley donde éste suplanta a Dickie Greenleaf tras asesinarlo.

"Desde muy pequeña aprendí a vivir con un intenso odio que me hacía tener sentimientos asesinos”. Si leemos estas palabras y las relacionamos con lo anteriormente dicho sobre los conflictos emocionales de gran parte de su vida, entenderemos porque la culpa y el crimen son dos de los términos sobre los que gira la obra de escritora texana. A ellos se une la mentira, elemento clave para la supervivencia de aquel que comete el crimen. Ese carácter imposible, difícil, pesimista y no carente de perversidad, puede ser la explicación para esos personajes tormentosos que habitan sus obras, y que transitan en una ambigüedad moral permanente. No obstante, si la lectura y el análisis de su obra se llevasen a cabo estrictamente bajo  a luz de su biografía, estaríamos quizás pecando de reduccionismo.

De Highsmith su amigo Graham Greene dijo:  “ha creado un mundo original, cerrado, irracional, opresivo, donde no penetramos sino con un sentimiento personal de peligro y casi a pesar nuestro pues tenemos delante un placer mezclado con escalofrío”.

De 'Extraños' a 'Small g'

Desde 'Extraños en un tren' a 'Small g: un idilio de verano', publicada póstuma en 1995,son más de una treintena las obras escritas por la autora durante sus casi cinco décadas de carrera literaria. Las novelas se alternan con los libros de relatos: 'Mar de fondo', 'Ese dulce mal', 'Las dos caras de enero', 'El grito de la lechuza', 'Sirenas en el campo de golf', o 'Los cadáveres exquisitos' son algunos de sus títulos más conocidos. Pero no hay duda, si hay unas novelas que junto a 'Extraños en un tren' han convertido a Highsmith en una autora mundialmente conocida, esas son las que tienen a Tom Ripley como protagonista. Las andanzas de Ripley que llevaron a muchos lectores  al encuentro con el reto de la obra de Highsmith.

Un viaje a Europa fue la inspiración para 'El talento de Mr. Ripley' la primera y más conocida de las parte de la saga. Publicada en 1955, nos presentaba a un joven ambicioso, arribista y amoral que no dudaba en asesinar y en hacer de la mentira su modo de vida para conseguir los que se propone. 

La serie se prolongó durante 36 años con otras cuatro novelas: 'La máscara de Ripley' (1970), 'El juego de Ripley'  (1974), 'Tras los pasos de Ripley' (1980)y' Ripley en peligro' (1991).

La sexualidad de Ripley se mostraba ambigua, aunque en realidad parece ser más alguien incapaz de conectar emocionalmente con nadie que un homosexual reprimido. Su matrimonio con una joven francesa a lo largo cuatro de las cinco novelas es más un asunto de conveniencia, una forma de mantener el nivel social al que siempre había aspirado.  

Las novelas de Ripley han sido adaptadas al cine en varias ocasiones. 'A pleno sol', dirigida por Renè Clèment en 1960 con Alain Delon como protagonista, y El talento de Mr Ripley, con Matt Damon y dirigida por Anthony Minghella en 1999, son quizás las versiones más famosas. Junto a ellas 'El amigo americano' de Win Wender (1977) con Dennis Hopper y 'El juego de Ripley' de Liliana Cavani con John Malcovich.

http://image.goldenhorse.org.tw/photo/2013/GHFF/large/photo_2558097becbb9b441c5eb86a173a2aa0.jpg


Gran parte la obra de Highsmith ha sido llevada al cine y a la televisión en países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia o Alemania. Casi una treintena de películas, series y dramatizaciones radiofónicas se han basado en sus historias. Un ejemplo es la grabación que Radio3 hizo hace algunos años con el periodista Javier Gallego y el actor Ernesto Alterio como principales protagonistas. 

'Sus…pense'. Una lección de creación

Hace un par de meses la editorial Círculo de tiza publicaba en España 'Sus..pense. Cómo se escribe una novela de misterio' ensayo que Patricia Highsmith había publicado en 1983.  La obra es un manual para escritores pero que no pretende adoctrinar, más bien recomendar, compartir y sugerir.

“Los escritores tienen un caparazón protector muy pequeño y durante toda la vida tratan de desprenderse de él, ya que los diversos golpes e impresiones que recibirán son el material que necesitan para crear- Esta es la receptividad del artista”. Las narraciones para Highsmith nacen de la emociones del artista, de la empatía con las situaciones y los personajes que se van a describir, pero también de un arduo trabajo desechando un borrador tras otro. Escribir se convierte en una necesidad y en una forma de vivir: “Escribir es una forma de organizar la vida. Y la necesidad de hacerlo sigue presente aunque no se tenga público”.

El interés que la versión cinematográfica de Carol ha concitado se ha convertido en una excusa, o mejor, en una invitación a la relectura de esta autora imprescindible para los amantes del género negro y del público en general. La editorial Anagrama, donde se ha publicado durante años su obra en castellano, lleva unos meses con la reedición de toda sus novelas. No podemos dejar pasar la oportunidad.

Otros tags:
Cate Blanchett, Todd Haynes, Rooney Mara, Festival de Cannes, Patricia Highsmith, Carol

Otros contenidos relacionados:

Blue Jasmine
15.11.13
Hanna
01.07.11
COMENTARIOS
 
Numerocero ©. 2011-2017