Te contamos por qué la fibra óptica es la mejor opción para tu conexión Internet

Fibra óptica

La revolución tecnológica ha transformado de arriba a abajo nuestras rutinas. Si antes estábamos desconectados de nuestra vida personal cuando estábamos trabajando, hoy en día ambos escenarios se entremezclan bajo el uso diario y permanente que hacemos de Internet. De hecho, tanto es así que gozar de conexión a Internet se ha vuelto un imperativo tanto en el ámbito laboral como en el íntimo, factor que han aprovechado las compañías de telefonía para ofrecer diferentes posibilidades.

Se trata de un momento en el que es la oferta la que se ha adaptado a la demanda. La sociedad está configurada por varios tipos de perfiles, todos ellos usuarios activos que necesitan estar conectados por unos u otros motivos. Esto es una de las grandes ventajas que ha traído Internet; que es transversal y accesible a todo tipo de personas, independientemente de sus características geográficas, culturales o económicas. Las múltiples alternativas que hay dan respuesta al tipo de conexión que cada uno necesita, teniendo en cuenta diversos factores que condicionan la elección.

Más rapidez que ninguna otra alternativa

Siendo objetivos, la opción que más popularidad tiene en cuanto a calidad es la fibra óptica. ¿Pero de qué se trata? Cuando hablamos de una instalación de fibra óptica nos referimos realmente a una manipulación controlada de la luz. Ampliando este concepto y aplicándolo a las redes de datos, lo que significa es que a través de este medio de transmisión pasa un hilo muy fino de material transparente, vidrio o materiales plásticos, por el que se envían pulsos de luz que representan los datos que se deben transmitir. Este tipo de conexión de banda ancha es de alta velocidad, por lo que la conexión a Internet es mucho más veloz gracias a que utiliza múltiples canales de datos para enviar información.

Conexión Internet

Su evolución rápida y eficaz ha hecho que actualmente sean bastantes las compañías que ofrecen esta opción, incluyendo la posibilidad de realizar paquetes. Por ejemplo, en Más Móvil hay ofertas fibra y móvil cuya finalidad es que los usuarios contraten más servicios y puedan ahorrarse un dinero. Las operadoras de telecomunicaciones han encontrado en esta opción un buen nicho de mercado muy provechoso que el cliente suele ver con buenos ojos, ya que pueden incluir packs que además de la instalación a Internet incluyen la conexión de la telefonía móvil o plataformas de televisión digital.

Sin embargo, la fibra óptica tiene una desventaja, y es que su instalación requiere de una infraestructura concreta que hace que en multitud de lugares no pueda llegar su conexión. Además, precisamente porque se necesita de esta infraestructura concreta, el coste es bastante elevado y no permite que todos los usuarios puedan hacer frente a la inversión. No obstante, es cierto que cada vez se va extendiendo más, y es que realmente se trata de un elemento que hará que conectarse a Internet y navegar por sus páginas sea más rápido que nunca.

Otras alternativas a la fibra óptica que debes conocer

¿Pero qué otras opciones de instalación se pueden contemplar si, por ejemplo, en mi zona residencial no puedo instalar la fibra óptica? No te preocupes porque existen otras vías para estar conectados las 24 horas a la nube digital.

La más popular es la línea ADSL, quizás la más utilizada del momento por la mayoría de usuarios. Para su funcionamiento se aprovecha del cableado de la RTB para la transmisión de voz y datos, y tiene una velocidad mayor que otras opciones. De hecho, ocupa el segundo puesto en cuanto a rapidez de conexión y velocidad de navegación por detrás de la fibra óptica. Su desventaja, no obstante, es que el ancho de banda puede verse reducido dependiendo de dónde se encuentre el usuario.

La conexión vía satélite es otra opción, una de las más extendidas para aquellos que no tienen acceso a conexiones de banda ancha como la conexión por cable (fibra óptica) o el ADSL o allí donde no están disponibles tampoco las líneas telefónicas, es decir, sobretodo en zonas más aisladas donde no llega otro tipo de red. Su uso implica la previa instalación de una antena parabólica digital, un acceso telefónico a Internet o una tarjeta receptora para PC, entre otros elementos. Además, no se trata de una opción con la que se manejen los datos rápidamente, ya que la orden que damos a Internet (una descarga, por ejemplo) debe llegar hasta el satélite y regresar.

Pero si todavía te has quedado en los inicios de Internet o no quieres instalar ninguna infraestructura adicional también puedes seguir utilizando la tradicional Red Telefónica Conmutada o RTC, que no es más que el aprovechamiento de la instalación telefónica básica como sistema para conectar un equipo doméstico o de oficina a Internet. Ya sabes, compara características y escoge la que más te sirva para tu casuística personal.

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