FIB 2016
Jamie xx

Jamie xx

Young Turks, 2015
8.8
Publicado el 08.06.15

Hay algo en las portadas de The xx y su entorno, es decir, Jamie xx, que nos dan pistas de lo que encontraremos dentro. Si la primera era una equis blanca sobre un fondo negro, es decir, minimalismo y sencillez, lo que ofrece el trabajo, con su segundo largo, ‘Coexist’, decidieron repetir la fórmula pero con una vuelta de tuerca. Volvía la equis, pero esta vez con unas texturas acuáticas coloreadas. No es que el trío londinense de golpe se volviese la alegría de la huerta, pero gracias a la experiencia de Smith como DJ y productor, se acercaron en algunos cortes a una música de baile igualmente espectral, pero distinta a la de su debut. Ahora llega ‘In Colour’, el primer disco en solitario propiamente dicho de Jamie xx, el maquinitas y productor del grupo. Cabe recordar que ya tenía una suerte de LP de remezclas con Gil Scott-Heron y en los últimos años había lanzado una serie de sencillos que se alejaban del sonido de su banda para abrazar una electrónica también melancólica, pero más cercana a Four Tet o The Field, por citar a algunos. El caso es que la ilustración que se ha utilizado da lugar a varias interpretaciones. Esa suerte de arcoíris nos invita a pensar que aquí el inglés ha preparado un largo pensado para el verano. También esa variedad cromática sugiere una amplitud de miras. Estas dos teorías son acertadas. “In Colour” no sólo es el disco más esperado de la electrónica en 2015, también es el que mejor encaja con esos días de calor y el que con total seguridad te va a acompañar estos próximos meses. Y, además, es sumamente ecléctico, aunando todas las vertientes e influencias del joven productor.

Jamie Smith nació en 1988, justo en plena explosión de la época rave, esa que tanto idolatra pero que, obviamente, por cuestiones de edad, no pudo disfrutar. Pues bien, en ‘In Colour’ hace un ejercicio de nostalgia y dibuja lo que podría haber sido una de esas fiestas multitudinarias e ilegales. Pero lo hace desde un punto de vista moderno, es decir, con una producción actual, que aunque recurre mucho al arte del sample (aquí su actividad es casi arqueológica), es limpia como cabría de esperar en él, aunque las malas lenguas dirán que casi higiénica. Recurre a menudo a sonidos del pasado, ya sea de grupos a capella como The Persuasions, cortos sobre el desarrollo de la música de baile en el Reino Unido o, simplemente, el ruido de la gente rugiendo en una fiesta. Lo hace con una naturalidad tan pasmosa que parece que sean propias. La construcción de los temas a veces es enrevesada en el sentido de que se suceden diversas capas, melodías, sonidos, efectos. Puede que en unas primeras escuchas superficiales te pierdas todos los detalles, pero una vez sumergido profundamente en el álbum, todo son recompensas en forma de sorpresas, de detalles que se te habían pasado por alto en un principio. No es que sea complicado ni mucho menos, es música de baile accesible, tanto que puede gustar a cualquiera, desde el crate digger más exigente al chico indie fan de The xx de toda la vida.

El disco, como decíamos antes, es tan variado que parece un auténtico homenaje, no sólo de la época rave, sino de toda la música de baile en términos generales. Se abre con el que quizá sea su mejor tema hasta la fecha, ‘Gosh’, un auténtico himno revientapistas, pero le sigue la recuperada ‘Sleep Sound’, oscura, muy dubstep e introspectiva. Algunos se preguntarán si la secuenciación es la perfecta. Incluso si este álbum tiene un hilo conductor claro. Parece más bien una de esas etapas del Tour revientapiernas con puertos de montaña dificultosos, descensos para tomar aire y rectas finales para alzar los brazos. Sí, ‘In Colour’ cuenta una historia, la de un chico de 26 años enamorado de la electrónica en todas sus vertientes. Destila este LP una pasión por la música que pocas veces se ve actualmente, y más en un productor tan joven.

Hasta ahora sólo habíamos nombrado dos cortes instrumentales, y aunque en este aspecto hay resultados desiguales (ya hemos dicho que ‘Gosh’ es gigantesca, como también lo es la preciosa ‘The Rest Is Noise’, que debería haber cerrado el álbum) es en los temas vocales donde Jamie xx se crece. Los tres cortes en los que colabora con sus compañeros de The xx son muy distintos entre sí. Primero llega ‘Seesaw’, con unos beats rotos que te dejarán del revés. Se nota la mano ahí de Four Tet, quien coproduce el número. Aquí Romy Madley-Croft aparece en un segundo plano, pero es en ‘Loud Places’ donde coge ese papel de diva con el que cada vez se siente más a gusto (muy con Tracey Thorn en la memoria). Ya desde el título de la canción es todo lo que no es una producción de The xx. ¿Sitios ruidosos? Smith se saca de la chistera una pieza fascinante, con la chica hablándonos de salir de fiesta. Ese “I go to loud places to search for someone / To be quiet with, who will take me home” ya entra directamente en el Olimpo de esos versos desgarradores del trío. Es romántica, sí, pero enorme, colosal, épica. Ese coro góspel, aunque totalmente inesperado, encaja más en su lenguaje de lo que cabría esperar. Es el siguiente paso que podían dar, una evolución obvia, el camino que ha de emprender el pop en el futuro. Y luego nos queda ‘Stranger In A Room’, que es justo lo contrario a esta. Oliver Sim vuelve a esas temáticas que tanto gustan al trío londinense. Sin percusión alguna, el tema es lo más cercano que encontramos aquí a The xx. De hecho, bien podría haber encajado en cualquiera de sus dos álbumes. Pero aún queda una nueva joya, ‘I Know There’s Gonna Be (Good Times)’. A priori tenía todos los números para ser un patinazo. La combinación entre Jamie xx, un tótem del dancehall como Popcaan y un rapero como Young Thug sobre el papel no era la mejor mezcla posible. De hecho, cuando salió muchos le echaron en cara que fuera excesivamente comercial. Pero seamos justos: es un himno indiscutible, candidata firme a canción del verano y también a canción para follar (la letra echa un cable). Sorprende que todos sus actores funcionen a la perfección, con tanta química, porque salió casi por casualidad. Los dos vocalistas no trabajaron juntos, sino que mandaron sus partes, Smith las juntó y se sorprendió por los resultados como nosotros lo hacemos ahora.

Con ‘In Colour’ se confirma todo lo que ya se sabía. Jamie Smith es un productor en estado de gracia, el abanderado de toda una generación. No es casualidad que estrellas del mainstream como Drake y Alicia Keys hayan requerido sus servicios, que todas sus remezclas para gente como Florence + The Machine y Adele hayan cuajado tan bien, o que un auténtico icono casi 40 años mayor que él, Gil Scott-Heron, quisiese colaborar con él. El talento se intuía en The xx, de hecho, era obvio que el tenía un papel mucho más principal dentro del grupo más allá de manejar la maquinaria. Pero con su esperado álbum de debut entrega una absoluta obra maestra de la electrónica (lejos de la perfección, porque la perfección no existe) que deja el suficiente margen de maniobra para crecer. Esperamos impacientes sus próximos pasos: el primero, posiblemente, el tercer disco de The xx, que como ‘Coexist’, seguramente se nutrirá de todo lo que encontramos aquí. Pero mientras tanto disfrutemos de uno de los LPs del año.

Otros tags:
The xx

Otros contenidos relacionados:

COMENTARIOS
Tu nota: ( opcional )  
   
 
Numerocero ©. 2011-2017