FIB 2016
Umbra Sum

Umbra Sum: Mixtape latinoamericana

Publicado el 04.06.14
por Numerocero

La lista de canciones que aparece a continuación, honestamente, no tiene ni pies ni cabeza. Carece de propósito o autoridad. Sin embargo, es un pequeño compendio de música que ha surgido a lo ancho y largo de Latinoamérica y que de alguna manera me ha impactado. Admito que la música adolece de cualquier contemporaneidad. En la mayoría de los casos, no devino de ella ningún movimiento o escuela, pero merece ser recordado. La lista podría ser más exhaustiva y desgraciadamente omito muchas canciones representativas de otros países latinoamericanos. En cualquier caso, espero que lo disfruten.


1) Bocaracá (Costa Rica) – Cahuita 

La provincia de Limón acapara por completo la costa caribeña de Costa Rica. Tiene su propio ritmo de vida, su propio patois, su propio son: rasgo idiosincráticos de la población de ascendencia jamaquina que habita la región. La existencia del grupo limonense Bocaracá (nombre tomado de una serpiente común en Costa Rica) no pasó de este sencillo (eventualmente se convirtió en Marfil), sin embargo en una sola canción encapsuló el idilio costarricense: días lánguidos de sol en la playa.   


2) Alfonso Noel Lovo (Nicaragua) – La gigantona 

En 1972, un sismo de 6.2 grados asoló la capital nicaragüense de Managua. El recuerdo del terremoto todavía permanece hasta el día de hoy. Alfonso Noel Lovo inició su carrera en medio del cataclismo. Después de su debut, Terremoto Richter 6-25 Managua, lanzó La gigantona, símbolo del carnaval y la fanfarria centroamericana. Entre el rock progresivo que estaba en boga y los remanentes del rock “latino” de Santana, este fue el sonido que sirvió de preámbulo al estruendo de la guerra que se avecinaba.



3) The Exciters (Panamá) – Brown

Con el auge del funk a finales de la década de 1960, los hijos espirituales de James Brown empezaron a surgir en los confines de la diáspora africana, y Panamá no fue la excepción. El funk centroamericano halló a su mayor representante en The Exciters (y su encarnación anterior como Los Dinámicos Exciters). “Brown” es un ejemplo preclaro que el funk era el nombre del instante en el que el “soul”  declara su ansia de asir la vida al son de una batería.



4) LosLovers (El Salvador) – Camino de hormigas

Admito que desconozco la trayectoria de los salvadoreños Los Lovers. Lo que sé es que “Camino de hormigas” es una canción de pop perfecto: con su romanticismo adolescente, su inocencia bamboleante y su disonancia casual. A veces, eso es todo lo que se necesita.



5) Los Shakers (Uruguay) – Candombe

Por qué no decirlo: Los Shakers fueron los Beatles uruguayos.  Su disco La conferencia secreta del Toto’s Bar fue su Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Sin embargo, muy a pesar de ser un fácsimile de los cuatro de Livepool, Los Shakers estaban verdaderamente buscando forjar su legado musical; y lo realizaron de la manera más uruguaya. Con el título de “Candombe”, Los Shakers no solo rendían tributo a su música nacional, sino que adrede se distanciaban de la sombra de John, Paul, George y Ringo.  



6) Los Blops (Chile) – Los Momentos 

Podría hablar ad infinitum sobre la música y la gente chilena, y lo mucho que significan para mí. Estaré siempre agradecido por su cariño y hospitalidad. “Los momentos” es de aquellos himnos tristes que todos saben, o al menos saben de él. La mortalidad y la dolencia que en gran medida define esta existencia humana parecen expresarse con más ahínco en el ser chileno. Lo cierto es que en Latinoamérica –tierra de venas abiertas, de angustias y paisajes— siempre sentiremos que “… tuvimos miedo, temblamos, y en esto se nos fue la vida”.



7) Traffic Sound (Perú) – Simple

Para mí, Traffic Sound llevó la batuta de la música psicodélica en Perú, demostrando un equilibrio entre el rock psicotrópico y la sensibilidad popera. “Simple”, tal como indica su título, es una sencilla canción de amor expresada por un amante simple. Al igual que “Camino de hormigas”, es una canción de amor que no pretende ser más que eso.




8) Invisible (Argentina) – Las golondrinas de Plaza de Mayo 

La Plaza de Mayo es el epicentro de la vida política, religiosa y económica de la capital argentina. También es el lugar de congregación de las Madres de Plaza de Mayo, quienes siguen luchando por la memoria de sus hijos desaparecidos y todas aquellas víctimas de la Guerra Sucia. En medio de dicha guerra, Luis Alberto Spinetta concluyó su etapa de Invisible con “Las golondrinas de Plaza de Mayo”, un canto que ensalza la escasa vida bucólica en la ciudad. Al final, los bandoneones se disipan y lo que permanece es una tenue bienvenida al “Jardín de los presentes”.  



9) The Holydrug Couple (Chile) – It’s Dawning

Admito que no escucho mucha música actual, sea por una de esas actitudes de los que envejecemos reaciamente, o por el mal de nostalgia que aqueja a nuestros tiempos. No obstante, la música buena nunca desiste de ser. No se me escapa la ironía de incluir en la lista a The Holydrug Couple, cuyo sonido extemporáneo se vincula estrechamente con la era psicodélica. Sin embargo, no considero a este grupo chileno como un mero proyecto anacrónico, sino la continuación de la labor de aquellos pioneros que pretendían inducir al mundo en un sueño lúcido.



10) Milton Nascimento y Lô Borges (Brasil) – Nada será como antes 

El hallazgo de Clube da Esquina fue el descubrimiento de una reliquia que sentía que me pertenecía desde hace mucho. Socavó la fundación de mi acervo musical. Hasta el día de hoy es una referencia musical indispensable, un recurso al cual recurro constantemente. Quizás lo que me infundió fue un sentido de pluralidad y eclecticismo; que la colectividad suscita un paisaje compuesto de diferencias. Y, en efecto, a partir de ese momento nada fue como antes.

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