FIB 2016
Los mejores discos de 2015

Los mejores discos de 2015

Publicado el 21.12.15
por Numerocero

1 - Sufjan Stevens – Carrie & Lowell

Sufjan Stevens siempre ha sido un músico que ha buscado la emoción por encima de todo, pero a menudo necesitaba de una historia que no era la suya para llegar a ella. A lo largo de su carrera la ha buscado en la Biblia (en ‘Seven Swans’) en John Wayne Gacy Jr. (en ‘Illinoise’), en la Navidad (cada año) o en la obra de Royal Robertson (en ‘The Age of Adz’). Quince años y seis discos después, presenta uno de sus discos con algo tan íntimo como una fotografía familiar. En ella, su madre (Carrie), fallecida en 2012 a causa de un cáncer, esquizofrénica y adicta a las drogas que les abandonó a él y a su hermano Marzuki en repetidas ocasiones. A su lado, Lowell Brams, su padrastro durante una “temporada de esperanza” y, a día de hoy, gestor del sello de Stevens, Asthmathic Kitty. Decir que es un disco personal, por tanto, no solo sería quedarse corto; una vez escuchadas sus once canciones, y comprobado el nivel de desnudez emocional de su autor, resultaría hasta ridículo. 

Carrie & Lowell’ llegaba con el aura del regreso de Sufjan a territorios más cercanos a ‘Seven Swans’, y se asemeja a éste en la desnudez de su propuesta. Sin embargo, más que un disco de folk parece un álbum de composiciones lo más sencillas posibles sin importar el género, un refinamiento de lo que de verdad importa en una canción al que solo ha podido llegar después de una etapa de barroquismo y experimentación (su proyecto multimedia ‘The BQE’ y el citado ‘The Age of Adz’) y en el que los arreglos parecen medidos al milímetro para no entorpecer las historias que Stevens nos está contando. Y estas tratan irremediablemente de la muerte de su madre, de buenos recuerdos (sus viajes infantiles a Oregon)  y otros que marcan para siempre (‘Should Have Known Better’ narra como su madre les dejó abandonados en un videoclub), pero sobre todo de cómo superar la desaparición de alguien cercano y de perdonar hasta lo imperdonable como única manera de seguir viviendo.

La presencia de la muerte llega a bocajarro por muy dulce que suene en ‘Death with Dignity’ (“What is that song you sing for the dead?”) y anticipa el tema principal del disco (“I forgive you, mother, I can hear you /And I long to be near you”). El resultado emocional es devastador. ‘Drawn To The Blood’ remite a sus tendencias autodestructivas con un rasgeo de guitarra que recuera al ‘Needle in the Hay’ de Eliott Smith y entre invocaciones bíblicas, hasta que unos arreglos extraterrenales se apoderan de su cauce. ‘Eugene’ trata recuerdos de su infancia desde una perspectiva amarga (“For the rest of my life, admitting the best is behind me”) que contrasta con una melodía frágil. ‘Fourth of July’, otra de esas canciones en las que el sonido hace que todo parezca flotar, trata de la despedida de su madre y la aceptación de la muerte como único fin.

La pérdida continúa después, y en ‘The Only Thing’ refleja la imposibilidad de superarla (“Everything I see returns to you somehow”). ‘Carrie & Lowell’ (la canción) comienza en los tiempos felices de la familia, pero acaba irremediablemente con la marcha de la madre (la “amiga de la thorazina”), ‘John My Beloved’ es el único tema en el que incorpora a un personaje ajeno a la familia, un pequeño desvío hasta la final ‘Blue Bucket of Gold’, un mítico tesoro perdido en las montañas de Oregon que le sirve de metáfora para el amor de su madre, ante cuya ausencia solo puede encontrar esperanza en su fe. 

‘Carrie & Lowell’ puede que no contenga la mejor colección de canciones de la carrera de Sufjan Stevens, aunque se quede muy cerca. Los arreglos no son tan exuberantes ni las melodías tan arrebatadoras como en ‘Illinois'. Tampoco invita al éxtasis como ‘Sevens Swans’ y obvia por completo su faceta más experimental. Sin embargo, consigue ser su disco más emocionante y, por tanto, poderoso. Tanto como escuchar como casi se desvanece (“There’s blood on that blade / Fuck me, I'm falling apart”) en ‘No Shade in the Shadow of the Cross’ y sentir que has visto más de su autor que de la mayoría de gente que conoces. 

2 - Kendrick Lamar – To Pimp a Butterfly

No es un disco perfecto, y no se libra de algunos bajones (la dupla ‘These Walls’, muy Prince por cierto, y ‘u’; poco después también flojea un poco en ‘For Sale?’), pero la generosidad y la profundidad que Lamar exhibe en ‘To Pimp A Butterfly’ hacen del disco una obra decididamente mayor, abundante en recursos e ideas, ambiciosa y sincera, de una complejidad muy poco habitual en la música de hoy. Veremos de qué manera crece con el tiempo (semanas, meses, años) pero aquí huele a clásico.

Lee la crítica completa

3 - Oneohtrix Point Never – Garden of Delete

Lo que más choca de ‘Garden Of Delete’ es que quieras ponértelo compulsivamente una y otra vez a pesar de ser explícitamente denso y a veces indescifrable. Se mezclan las melodías y voces de fantasía propias de la EDM y arpegios de sintetizador de compañeros de sello como Hudson Mohawke con asaltos violentos a base de glitches, subidas de pitch salvajes y disonancias terroristas. Volviendo a la metáfora de la montaña rusa el álbum ofrece exactamente eso, una atracción aceleradísima que aúna dos conceptos aparentemente antagónicos: la diversión y el miedo.  

Lee la crítica completa

4 – Julia Holter - Have You In My Wilderness

‘Have You In My Wilderness’ puede ser objetivamente mejor que ‘Ekstasis’ en el sentido de que musicalmente está mucho más pulido, tiene un enfoque más humano y cálido, pero esa sensación de sorpresa, esos aires oníricos, ese punto, me permitirán, revolucionario, no se puede repetir. La californiana tocó el cielo ahí y como es imposible subir más arriba sin dejarte la vida y la humanidad por el camino, su cuarto largo es mucho más de lo que podríamos pedirle. Conseguir evolucionar coherente y honestamente sin perder tus esencias es algo a lo que muchos aspiran y pocos consiguen. Holter, abriendo las puertas de su deslumbrante universo, se convierte en uno de los principales puntales de la vanguardia pop.

Lee la crítica completa

5 - Kamashi Washington – The Epic

6 - Deafheaven – New Bermuda

7 - Drake – If You´re Reading This Is Too Late

8 - Joanna Newsom – Divers

En ‘Divers’ Joanna Newsom lidia con material sensible. Son tantas las referencias, los estilos, los registros, que a cualquiera se le podría ir de las manos. Pero ella muestra una facilidad pasmosa para manejar todo sin que el castillo de naipes se desmorone. El universo creativo y personal que la californiano ha creado aquí (y que ya ha dejado para la posteridad en sus anteriores tres trabajos) es uno de los tesoros más preciados de la música actual. Poder vivir a la vez que se crean estas canciones y las escuchas en casa o en vivo es un privilegio del que hay que ser consciente y por el que agradecerle cada día. Siempre podremos decir que vivimos en esos mágicos tiempos en los que una genial cuentacuentos rubia californiana nos obsequiaba con sus preciosas creaciones y un amor puro por la música. 

Lee la crítica completa

9 - Grimes – Art Angels

‘Art Angels’ es el sonido de 2015, el sonido de una chica con las ganas suficientes de poner patas arriba la etiqueta haciendo (casi siempre) lo que le da la gana, con un espíritu tremendamente aventurero, jovial y lúdico. El impacto que supuso ‘Visions’ es difícil de olvidar, pero aunque en algunos aspectos Grimes haya cambiado sigue marcada por ese concepto que se planteó con su tercer largo, el post-internet. Escuchar este álbum es como sumergirte en la mente de la canadiense o, mejor, como un videojuego colorido lleno de estímulos de todo tipo en el que todo vale.

Lee la crítica completa

10 - Algiers – Algiers

11 – Empress of - Me

12 - Holly Herndon – Platform

13 - Bjork – Vulnicura

La riqueza de detalles, arreglos, sonidos y giros es tal que el disco tiene tantas vidas como escuchas estemos dispuestos a darle. La primera capa ya puede convencer por la emoción y la voz, más contenida de lo normal, más humana; pero es en posteriores lecturas cuando desvela una complejidad y exuberancia que no esperábamos a estas alturas. Björk ha bajado de su nube, se ha rodeado de cómplices a la altura y ha entregado su disco más valioso y sincero desde ‘Vespertine’.

Lee la crítica completa

14 - Jamie xx – In Colour

Con ‘In Colour’ se confirma todo lo que ya se sabía. Jamie Smith es un productor en estado de gracia, el abanderado de toda una generación. No es casualidad que estrellas del mainstream como Drake y Alicia Keys hayan requerido sus servicios, que todas sus remezclas para gente como Florence + The Machine y Adele hayan cuajado tan bien, o que un auténtico icono casi 40 años mayor que él, Gil Scott-Heron, quisiese colaborar con él. El talento se intuía en The xx, de hecho, era obvio que el tenía un papel mucho más principal dentro del grupo más allá de manejar la maquinaria. Pero con su esperado álbum de debut entrega una absoluta obra maestra de la electrónica (lejos de la perfección, porque la perfección no existe) que deja el suficiente margen de maniobra para crecer.

Lee la crítica completa

15 - Florence + The Machine – How Big, How Blue, How Beautiful

Un álbum muy equilibrado con lujosos ejercicios instrumentales en el tema titular, adornado por unos vientos, por cierto, de Will Gregory (Goldfrapp), ese góspel que tanto le ha gustado a la británica (‘Mother’), en la que rescata a Paul Epworth para un último servicio, ese toque rockero para levantarte el ánimo y crecerte en sus conciertos (‘What Kind Of Man’) y nuevos aires en la muy ¡jangle! ‘Ship To Wreck’ o en ‘Lost & Found’, que está más cerca de Jessie Ware que de Kate Bush. A sus 28 años, Florence ya ha conseguido lo que se proponía. Si hasta ahora era una alumna aventajada del art-pop, ahora ya es el auténtico referente de su generación junto a Bat For Lashes. Sólo el futuro indicará si finalmente se convertirá en una diosa de la música como la islandesa. Pero va por el buen camino.

Lee la crítica completa

16 - Sleater-Kinney – No Cities to Love

Desde que se abre, Sleater-Kinney dejan claro que ni la edad ni el éxito han aplacado su música ni su discurso: 'Price tag' mira de frente a la crisis y habla del coste que ha supuesto a sus víctimas, y lo hace con un ritmo violento y crudo y que de paso marca la pauta del álbum. 'No cities to love' rezuma tensión y esas melodías aparentemente sencillas marca de la casa ('No anthems' o la contagiosa 'Bury our friends'), pero también hacen guiños al post punk ('No cities to love'), al rock progresivo ('Fade') y al pop ('Gimme love'). Dice Tucker que con 'No cities to love' apuntan a la yugular: no exagera.

Lee la crítica completa

17 - Beach House – Depression Cherry / Thank Your Lucky Star

Es cierto que el conjunto general no está a la altura de sus dos anteriores largos, pero claro, es que estamos hablando de algo cercano a la perfección. Tiene mérito que con tan pocos elementos y con una música lejos de ser pretenciosa que sólo busca enamorar al oyente sin grandes artificios, el dúo siga creando magia diez años y cinco LPs después. Hay voces por ahí que dicen que su fórmula necesita urgentemente un lavado de cara, como dando a entender que se han estancando. Pues si así es, encantados estamos de que sigan insistiendo en este sonido hasta el fin de sus días.

‘Thank Your Lucky Stars’ es un excelente álbum. Posiblemente, mejor que el de hace dos meses, pero esta estrategia dudamos que sea la más adecuada. El amante de Beach House de toda la vida va a acabar rendido ante estas canciones, pero hay una sensación de empacho. Cuando aún no has digerido las anteriores y las has gozado en directo, llegan nueve más. Si las hubiésemos escuchado el año que viene o en 2017, quizá las hubiésemos disfrutado más. No es que no queramos ponernos a los oídos más y más temas de Victoria y Alex, al contrario, en el momento que salió a la venta, no paró de sonar en nuestros reproductores pero, aunque hay que agradecerles el detalle de generosidad, también hay que decir que han de aprender a guardar las armas y dosificarlas.

Lee la crítica completa (y aquí)

18 – Arca - Mutant

Haciendo honor a su condición de obra incierta y amorfa, el disco descubre poco a poco el material sensible del que está hecho su interior, eso sí, protegido por capas y capas de latigazos metálicos, sonidos maleables como el mercurio (o mejor aún, como aquél sólido-líquido tan viscoso de la infancia de algunos de nosotros llamado blandiblub), pianos de cámara, cuerdas irritadas por la tensión y mareantes nebulosas de ruido digital. Puede parecer, pues, que la suavidad y la sensualidad brillen por su ausencia en 'Mutant', cuando en realidad son su motor principal y afloran a medida que se va penetrando en las complejidades de su endiablada no-estructura.

Lee la crítica completa

19 - Chvrches - Every Open Eye

'Every open eye' supone un salto cualitativo importante. 'The bones of what you believe' era ambicioso y tenía aciertos como incuestionables ('Recover'), pero también había momentos en que el trío se tenía que conformar con esbozar ideas o quedarse a medio gas. En su segundo trabajo, y desde que suena 'Never ending circles', se percibe una consistencia apabullante. Se confirma así la capacidad del trío para convertirse en uno de los grandes nombres del pop: que nada más publicar el stream del álbum fueran trending topic y que haya un subreddit dedicado al grupo dicen mucho de las pasiones que despiertan.

Lee la crítica completa

20 - A$AP Rocky – AT.LONG.LAST.A$AP

Dijo A$AP que en este disco no se ha contenido, que lo ha soltado todo, y  se refleja en canciones más emocionales  como 'Fine Whine', 'West Side Highway' o 'Waybone', en las que se desnuda emocionalmente y tira de tintes soul en lugar de optar por el hip hop agresivo y “underground” de su predecesor, que aunque no desaparece del todo ('Electric Body', 'M,$'), aquí pasa a un segundo plano. Aquí es todo más sosegado, pero sin dejar de lado ese hip hop punzante que le puso en el punto de mira. En 'A.L.L.A.' hay más introspección que chulería, pero A$AP sale ganando con el cambio.

Lee la crítica completa

Esta lista ha sido elaborado con las votaciones de Carolina Velasco, Carles Novellas, David Bizarro, Gerard Casau, Álvaro García Montoliu y Guillermo Arenas.

Otros tags:
Oneohtrix Point Never, Kendrick Lamar, Arca, Sufjan Stevens

Otros contenidos relacionados:

2013 en gifs (2)
31.12.13
COMENTARIOS
 
Numerocero ©. 2011-2017