FIB 2016
Lo nuestro ya no es lo que era

Lo nuestro ya no es lo que era

Las decepciones de 2015

Publicado el 29.12.15
por Numerocero
Cemetery of Splendour ( Apichatpong Weerasethakul, 2015)

A pesar de que la fórmula no varía demasiado respecto a la celebradísima "Tío Boonme recuerda sus vidas pasadas", algo se ha roto en el cine de Apichatpong. Quizá sea, precisamente, por la repetición de dicha fórmula; quizá, porque la brecha cultural es esta vez insalvable convirtiendo la película en un producto hermético, en última instancia, frío. Cabe preguntarse viendo "Cemetery of Splendour" dónde se ha producido, como si de una relación se tratase, la fractura con el director pues allá donde antes había poesía, misterio y belleza, ahora solo queda un cripticismo a ratos impostado.

Love (Gaspar Noé, 2015)

Parte del problema de "Love" radica en toda la maquinaria de marketing que le precede: el último trabajo de Gaspar Noé no es, ni de lejos, la película más subversiva del año (mucho menos la de su director), ni la más incómoda, ni la que muestra el sexo como nunca antes lo habíamos visto. No es ni siquiera, una película que explote bien un género, el porno, a través de las posibilidades que da el 3D (como sí lo hacía, sin embargo, otra película pasada por Sitges "3-D Sex and Zen: Extreme Ecstasy"). Tras los seis años que separan "Love" de "Enter the void", esperábamos más de un director que nos guste o no, siempre ha experimentado con el lenguaje para trasladarnos ideas y sentimientos más complejos de lo que a simple vista parecían tratar sus películas. Esta vez, ni el guión algo ñoño, excesivo y repetitivo; ni los actores, esmerados pero limitados, compensan la falta de ideas en la dirección de Noé. 

Star Wars: El despertar de la Fuerza (J.J. Abrams, 2015)

Nos decantamos por el no más rotundo. Decía Azcona "los muertos no se tocan, nene" y aquí nos viene a la mente y subrayamos. La sensación de mix de tramas anteriormente vistas en las dos primeras entregas de la saga (además, de la falta de originalidad, adolecen de escaso desarrollo); el dolor profundo que provoca encontrarse con Leia, Han y Luke, iconos con patas, pasados por el filtro del botox;  y la falta de impronta, camuflada de respeto "nostálgico" en la firma de Abrams, dirigiendo la película nos llevan a posicionar el episodio VII como la gran decepción del año. 

True Detective

A estas alturas, volver a enumerar las razones por las que la segunda temporada de 'True Detective' no nos convenció, se nos antoja un poco de abusones. Llámalo que nos esperábamos más, llámalo que sus tramas, casting y diálogos entraron desde su arranque en una espiral de catastróficas desdichas que, a su cierre, la convirtieron en ese gran desastre del que no pudimos apartar la vista. 

Juego de Tronos  

En la búsqueda del camino hacia el trono de hierro, la quinta temporada de Juego de Tronos decidió navegar con el piloto automático y perder el norte invernal por el camino. Y aunque para el recuerdo quedan capítulos memorables como 'Hardhome' y escenas dignas de elogio esparcidas por aquí y por allá, en su conjunto, ésta ha sido la temporada del relax de nuestra inversión emocional tanto en sus personajes como en sus historias. 

Parks and Recreation

Como les pasaba en 'Amanece que no es poco' con Faulkner, lo nuestro con 'Parks and Recreation' es verdadera devoción. Por eso siempre nos quedará clavada la espinita de haber tenido que despedirnos definitivamente de ella un poco a medio gas. Con nuestra nostalgia y afecto salvando la papeleta de lo que a efectos prácticos no resultó más que un prólogo parcialmente desaprovechado. 

Disclosure

Disclosure se comieron el mundo en 2013 con su álbum de debut, ‘Settle’, repleto de grandes y prometedores estrellas. Estos hermanos de insultante precocidad pusieron patas arriba la escena de baile electrónica a base de nutrirse del infinito legado del UK Garage. Su segundo álbum, por tanto, era de lo más esperado de este 2015, entre otras cosas por ese elenco de invitados que podría ser el cartel de un envidiable festival: Lorde, The Weeknd, Miguel, Sam Smith… Pero entre el coñazo que dieron con su promoción y el sonido más relajado e higiénico que entregaron perdimos a los que parecían ser a todas luces unos referentes de la electrónica del siglo XXI.

Los que tenían que sacar disco y no lo han hecho

Así como muchos estarán de acuerdo en que 2014 no fue precisamente el mejor año en términos musicales, a 2015 se le puede dar un notable alto. El caso es que nosotros, que nos puede el ansia, no nos conformábamos con eso, pues siempre aspiramos al excelente. Y no era ni mucho menos una utopía conseguirlo. Kanye West lleva meses dando la tabarra con ‘SWISH’, Frank Ocean dijo que en julio lanzaría su nuevo álbum, Chromatics lo prometían para San Valentín y, aquí estamos, plantados, Drake se ha columpiado con el éxito de ‘Hotline Bling’ y no ha entregado el muy ansiado ‘Views From The Six’ y Rihanna empezó a moverse a finales de año en lo que parecía una clarísima estrategia para marcarse un Beyoncé.  

Years & Years

A ver, no es que Hot Chip, Django Django o Totally Enormous Extinct Dinosaurs, por citar algunos, necesiten relevo, pero a principios de año esperábamos mucho de Years & Years. Fueron los ganadores del BBC Sound Of… 2015 y sus primeros sencillos prometían baile hedonista y desenfadado. Pero con la llegada de su álbum de debut nos llevamos un tremendo chasco. El disco estaba plagado de baladas que cortaban bastante el rollo, sin contar ese tono boy-band que sí pero no. Al final, como ocurrió con Disclosure, los dinosaurios de la electrónica como Leftfield y The Chemical Brothers les dieron mil patadas.

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