FIB 2016
Javier Olivares

Escritorio: Javier Olivares

Publicado el 27.09.13
por Numerocero




En mi nuevo estudio (recién montado hace unos meses y de momento algo despoblado) dispongo de dos mesas de trabajo colocadas en forma de L. Una de ellas dedicada al ordenador y sus periféricos y la otra a soportar la mesa de luz y  que contiene un espacio para trabajar de forma manual.

La mesa del ordenador (1) no es demasiado interesante: el ordenador, el teclado, la paleta gráfica y el scáner se reparten el espacio como buenos hermanos digitales, y su foto describe con exactitud este listado, asi que me centraré mejor en mi mesa de trabajo:

En este espacio se encuentra mi mesa de luz (2), elemento indispensable en mi estudio debido a mi manera de trabajar. Dibujo a lápiz sobre ella, superponiendo en sucesivos papeles los dibujos que voy haciendo y sin apenas usar la goma de borrar. Eso me permite conservar muchos dibujos en capas y recuperar anteriores versiones de ellos.  Sobre ella descansa un pequeño atril (3) sobre el que coloco bocetos o  trabajos en curso. Delante, en una carpeta blanca (4) se archivan los lápices de “Las Meninas”, la novela gráfica en la que estoy trabajando ahora mismo, con guión de Santiago García.  Arriba, pegado en la pared (5), podéis ver parte del “story” definitivo de este libro, con algo de color y los textos puestos, a partir del cual ya dibujo el lápiz. En el panel imantado de la derecha (6) voy colocando diversas cosas que me gusta tener presentes, como una impresión del cartel de mi última exposición titulada “Joaquín Pertierra: El Silencio se mueve”, un batman inédito dibujado con lápices de colores, una imagen promocional de “Las Meninas”, una postal de la portada de “Panorama” junto a otra de una ilustración sobre el libro “Martín Fierro”, un dibujo de “The Spider” que usé para decorar la carpeta de una ilustración por encargo, un cuento corto de Guillermo Saccomanno esperando a ser ilustrado, una foto de mi mujer, varias tarjetas de visita de amigos y una misteriosa carta enviada a Joaquin Pertierra y que, asombrosamente, obra en mi poder.

Sobre la mesa, a la derecha de la mesa de luz (7) están algunos de mis cuadernos de bocetos, en los que voy desarrollando ideas, apuntado textos o dibujando sin rumbo ninguno. Los llevo usando muchos años y son lo más parecido a un diario que he conseguido hacer. Los tengo numerados y ese que se ve ahí es en el que estoy trabajando ahora mismo. Está abierto por las páginas que contienen los bocetos para la portada del libro “Panorama”. No los uso para todos los trabajos que hago sino más bien para los más personales, por eso solamente tengo diez de ellos, elaborados en más de veinte años de profesión.

Frente a las tazas llenas de pinceles, lápices y rotuladores varios, (8) mis tubos de gouache y los botes de acuarela líquida en perfecta formación de combate. Me sigue gustando mucho trabajar manualmente siempre que puedo.

En la esquina derecha (9), descansa el original de un cartel que hice sobre una  de mis sesiones de firmas de “El Perro de los Baskerville”, y a su lado se apilan algunos cuadernos y blocs que utilizo para desarrollar cuentos infantiles o (precisamente el que tiene la portada verde) para abocetar y pensar los dibujos de prensa.

En la esquina de la derecha (10) se apilan los dos discos duros externos, el router, el scáner y un montón de cables que van camino del ordenador.


Javier Olivares ha publicado recientemente ‘Prisioneros de Zenda’ (Editorial SM), junto a Fernando Marías. 

Otros contenidos relacionados:

COMENTARIOS
 
Numerocero ©. 2011-2018