FIB 2016
Manuel Vilas.

Diálogo con Manuel Vilas (1)

Publicado el 08.06.15
por Jordi Corominas

Es lunes y he quedado con Manuel Vilas para hablar no de uno, sino de dos libros. El escritor aragonés ganó hace pocos meses el XVII Premio de Poesía Generación del 27 con 'El hundimiento' (Visor), un poemario de risa amarga y una tristeza que poco a poco penetra en el lector, casi como si los ambientes, las diversiones y los pensamientos estuvieran cubiertos de una bruma densa que también encontramos en 'Setecientos millones de rinocerontes' (Alfaguara), su última entrega en prosa donde retoma sus constantes temáticas y estilísticas con mayor contundencia que otrora.

Pasa el tiempo y Vilas no aparece. Estoy en Casa Fuster, rodeado de mobiliario modernista, y me siento un intruso entre tanto lujo. Al fin aparece Manolo y tras actualizarnos de nuestras respectivas existencias, pedir dos cafés y dar buena cuenta de unas chocolatinas decidimos empezar con la entrevista. Enciendo la grabadora.

Jordi Corominas i Julián: ¿Por qué los rinocerontes?

Manuel Vilas: Me parecía un animal con una simbología compleja y difusa. El león es la ferocidad y el rey de la selva, el perro el amigo del hombre, la paloma es la paz y el rinoceronte no se sabe qué es.

Un poco como el hombre.

Eso es. La situación existencial del rinoceronte es parecida a la nuestra. ¿Y este que hace aquí? Es una imagen de los últimos misterios de la condición humana, de nuestra realidad en el mundo. Seguimos siendo una raza animal que no sabe muy bien qué hace en el Planeta.

Mientras leía el libro imaginaba los personajes como hombres, pero claro, en realidad son rinocerontes.

Hay una metamorfosis del hombre como rinoceronte. También está presente Ionesco con la alienación y con el hecho de que deseaba crear una manada gigantesca de setecientos millones aunque, como se observa en la cubierta, todos ellos están muy solos. 

Y la misma cubierta parece mostrar una especie de soledad monstruosa.

Sí, la idea de la naturaleza humana es monstruosa, seguimos teniendo zonas desconocidas.

Y tus rinocerontes están desesperados.

Hay tres temas nucleares en el libro. Las separaciones y los divorcios, el alcoholismo y la muerte de los seres queridos.

Y eso podemos enlazarlo con El Hundimiento.

Sí, porque en el poemario los tres temas son muy importantes. Lo que pasa que en El hundimiento hay menos humor.

Bueno.

No es el humor amable de los rinocerontes, es más apagado, menos festivo.