La cueva de los sueños olvidados

La cueva de los sueños olvidados

9.0
Publicado el 25.06.12

En uno de los momentos más bellos de 'The White Diamond', Werner Herzog se plantaba a un lado de una gran cascada, cámara en mano, escuchando las leyendas que le contaba uno de los entrevistados. Quizá, detrás del agua se escondía un secreto. Herzog, con su cámara, tenía la posibilidad de cruzar ese umbral y revelarlo; pero en ese momento optó por el silencio. Si hay un misterio preservado durante años, mejor dejarlo así; decía el cineasta.

La vocación investigadora y de Herzog le ha llevado a descubrir y adentrarse en los confines más inimaginables del mundo. Ha filmado el océano como si fuese Marte y, más recientemente, ha realizado 'Into the Abyss',una obra colosal en la que ahonda (sí, aun es posible dar la vuelta a ciertos temas manidos) en los recovecos de la pena de muerte. Eso sí, en sus trabajos documentales siempre está la cuestión de cómo se adentra y aborda cada tema. Para Herzog, cruzar o no la cortina de agua resulta un interrogante pertinente. En 'Into the Abyss' se basta con dejar claro que no está de acuerdo con la pena de muerte para luego realizar una película terriblemente profunda, en la que el exhaustivo trabajo hecho con los entrevistados resulta demoledor.  Herzog levanta el velo que cubre la sociedad americana a partir de su investigación en torno a la pena de muerte. En 'La cueva de los sueños olvidados',Herzog retrata las cuevas de Chauvet dando una vuelta en torno a ellas. Es decir: no necesita abordar de manera frontal el espacio, sino que gira en círculos (en sentido figurado) para ir construyendo su discurso.

No faltan entrevistados de los que se desprende una mirada irónica por parte del cineasta (como en 'Grizzly Man'). Tampoco, los momentos que escapan a la lógica narrativa --la imagen final del cocodrilo blanco resulta tan extraña como las escenas más alucinadas de 'Teniente corrupto'--. Y sobre todo, abunda el gusto de Herzog por usar el 3D de la manera más hermosa que hemos visto hasta el momento. Las cuevas de Chauvet fueron abiertas para Herzog. Luego, se cerraron. Las tres dimensiones le permiten a Herzog captar los relieves en la piedra, los huecos de las paredes y las texturas de las pinturas rupestres. Desvela el secreto de las cuevas de Chauvet. Y nos hace partícipes de ello.


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