Numerocero.es en Twitter
Numerocero.es en Facebook
Numerocero.es en YouTube
Numerocero.es en Vimeo
Numerocero.es en Soundcloud
Suscríbete a Numerocero.es
Numerocero.es en Twitter
seleccionar tags      
Nacho Vegas
Cómo hacer crac
Marxophone, 2011
8.2
Publicado el 21.11.11
Éste no es un disco político
por David Saavedra
@davidsaavedra

Ya es tradición que Nacho Vegas complete cada álbum con el lanzamiento posterior de un EP que, en ningún caso, debe ser considerado como una obra menor. El propio artista suele decir que, para él, tienen la misma entidad, y un recuento exhaustivo de los mismos nos hace corroborar el caudal creativo que en ellos hay siempre. Se puede comprobar en ‘Miedo al zumbido de los mosquitos’ (2002) y ‘Canciones desde Palacio’ (2003) –ambos anticipando y concluyendo el doble ‘Cajas de música difíciles de parar’ (2003)- y en ‘Esto no es una salida’ (tras ‘Desaparezca aquí’, de 2005). Diría que ‘El Género Bobo’ es incluso superior a ‘El Manifiesto Desastre’ (2008) y tampoco se puede olvidar su split‘Seis canciones desde el Norte’, que compartió con Aroah en 2001.

De ‘Cómo hacer crac’ se rumoreó que sería un EP político, sobre todo a través del adelanto del tema titular a través de la Fundación Robo, pero es mucho más atinada la definición de Vegas: “Es el hermano rebelde de ‘La zona sucia’ ”. En efecto, el sonido, tono y contenido de estos seis nuevos temas está claramente emparentado con su excelente último álbum, predominando un estilo confesional –o, más bien, reflexivo en torno a su realidad y su personaje, jugando con la verdad y la imaginación, el pensamiento interior y lo narrativo de forma algo más díscola- y una temática intimista que, por el emparentamiento inevitable entre lo personal y lo político, se abre a esto último con mayor nitidez que nunca.

Claro que una de las principales virtudes del asturiano es que se desvía de lo evidente aunque parezca que te lo está poniendo claramente delante de tus narices. ‘Cómo hacer crac’ no es precisamente una canción protesta convencional, e incluso adquiere un tono altamente inocente en su acción combativa: hay imágenes poderosísimas en ella (el presentador televisivo con una extraña mueca, la multitud en el exterior, el señor que lee la prensa mientras desayuna para saber lo que tiene que pensar, la desarticulación de la cúpula de la CEOE y el desahucio de la Familia Botín), pero, pese a la influencia que las movilizaciones del 15M pueda haber tenido sobre ello, no deja de verse detrás la misma historia de ciencia ficción que en la canción de Los Planetas con ese mismo título (la de “seremos cientos por cada uno de los vuestros”). En ‘Dos bandos’ , por su parte, parece jugar con reminiscencias de Woody Guthrie y Phil Ochs para buscar un discurso simplista (en el horizonte veo incluso sus críticas a Russian Red por posicionarse a la derecha) que relativiza cuando canta: “Puedes creerlo o no/ pero ésta es mi única canción real de amor”.

Hay un par de pinceladas más de crítica social –con los medios de comunicación en el objetivo- en el resto del disco, pero ahí lo que predomina ya es el Vegas de siempre. Eso sí, el mejor Vegas. ‘Marquesita’ ya había sido anticipada en conciertos del año pasado y en ella perfecciona su pericia a la hora de construir un cancionero romántico de aire folk y muchas referencias norteñas. Tanto ‘La fiesta’ como ‘En mi nueva vida’ despistan mostrando esos elementos cortavenas que tanto provocan a sus detractores, pero en ambos casos da una vuelta de tuerca con toques de genialidad: en el primero, colocando a un fantasma en una fiesta aburrida diciendo: “Ven, acércate, toma, esta es tu vida e intenta hacerlo bien, haz que parezca un show y tú un actor”, mientras que, en el segundo, tras fantasear con un futuro responsable y formal, dice que todavía no, que acaba de perderse en la canción. Para rematar, ‘Relato de un error’ nos muestra al Vegas más irresistiblemente cabrón al ¿inventarse? la historia de un tipo que abandona a su mujer por una modelo más joven y, cuando ésta le da puerta, vuelve triste y arrepentido a por su ex pero ella ya no está. ¿Cualquier parecido con la vida de Christina Rosenvinge y Ray Loriga es pura coincidencia? 


Otros tags:
Woody Guthrie, Ray Loriga, Fundación Robo, Christina Rosenvinge, Phil Ochs

Otros contenidos relacionados:

Tu opinión, aquí

Sólo tienes que loguearte con una de las siguientes plataformas:

Dacebook
Twitter
Google
Yahoo
Cineteca Madrid
Tu nota: ( opcional )  
   
 
Numerocero ©. 2012