FIB 2016
Maps To The Stars

Maps To The Stars

Con Julianne Moore, Mia Wasikowska, Robert Pattinson...
8.0
Publicado el 05.03.15

Hubo un momento en la trayectoria reciente de David Cronenberg en que parecía que íbamos a perder al creador incómodo, libre y tocahuevos que siempre fue. Ocurrió después de la dupla ‘Una historia de violencia’ y ‘Promesas del Este’, películas excelentes aunque más convencionales en sus formas de lo que era habitual en él; con ‘Un método peligroso’, un filme pomposo y cargado de verbo, saltaron las alarmas, que no dejarían de sonar con ‘Cosmópolis’, una película a todas luces fallida que, no obstante, volvía de nuevo a la senda de lo malsano y el desasosiego. ‘Maps To The Stars’ recoge las –pocas pero fundamentales– buenas sensaciones de ese penúltimo filme, con la que comparte varios elementos e ideas, más allá de volver a situar a Robert Pattinson dentro de una limusina.

La nueva criatura del cineasta canadiense es despiadada y retorcida, cómica sin duda, pero altamente oscura, tan satírica que se instala a menudo en lo grotesco; aunque, eso sí –y tiene mérito–, no deja de ser hipnótica en ningún momento. Cronenberg no se autocensura nunca; si acaso, se contiene o se suelta, según el caso. Aquí escoge claramente la segunda opción, caminando con zancos por la cuerda floja que separa lo sublime de lo ridículo, pasándose tres pueblos si cree que hace falta para contar lo que quiere contar y tirando sal a la herida sin miramientos. ‘Maps To The Stars’ carga con todo lo que encuentra a su paso: los gurús de la autoayuda, el falso verano eterno de California, las constantes manipulaciones emocionales de las relaciones paternofiliales y, por supuesto, la estúpida fascinación que todos sentimos de alguna forma u otra por las celebrities (menciones expresas a Carrie Fisher, que se interpreta a si misma, Al Gore, Harvey Weinstein, Emma Watson o Garry Marshall, con alabanza incluida al genio de Paul Thomas Anderson en boca de una de sus musas, una espléndida Julianne Moore).

Además de su conexión con ‘Cosmópolis’, ‘Maps To The Stars’ guarda similitudes con ‘Crash’, otra de sus obras más polémicas, tanto en tono, como en niveles de esquizofrenia y frialdad expositiva. También en libertad de acción: como en aquella, Cronenberg se permite dar una vuelta de tuerca más a varias escenas para, de una forma oblicua,  acercarlas a ese terreno terrorífico que tan bien domina. Y, aunque a veces pueda aparecer alguna mueca de desaprobación y el casting sea desigual (Wasikowska, por ejemplo, no acaba de convencer), al final todos salimos ganando con su apuesta por la hipérbole. Como es ya costumbre en su filmografía, la película te deja con muy mal cuerpo, casi con ganas de vomitar. Antes lo hacía con sus disecciones corporales y mutaciones tecnológicas, y  ahora llega al mismo lugar a través del verbo afilado y otro tipo de disección: la de la cultura de del éxito y el culto al ego como nuevo dios dominador y devorador del ser humano. Antes eran las situaciones las que resultaban desagradables; ahora lo son sus personajes. 


Otros tags:
David Cronenberg

Otros contenidos relacionados:

COMENTARIOS
Tu nota: ( opcional )  
   
 
Numerocero ©. 2011-2017