FIB 2016
Joaquim Pinto

Joaquim Pinto y Nuno Leonel: “No creemos en un arte puro”

Publicado el 10.12.14
por Paula Aranzazu Ruiz
@paulaarantzazu

La cuarta edición del Festival Márgenes muestra por primera vez en Madrid los trabajos más recientes del cineasta portugués Joaquim Pinto. Una oportunidad única para acceder a la trayectoria de uno de los autores más secretos y formidables de la cinematografía lusa, de nuevo en escena desde que el año pasado presentara una de los filmes más impactantes y hondos de 2013: ‘E agora? Lembra –me’. La retrospectiva propuesta por el Festival se centra en sus últimas películas, tres de ellas en codirección con Nuno Leonel. Además, Pinto impartirá una masterclass este viernes 12 de diciembre. Las respuestas son de Joaquim Pinto, pero utiliza en todo el momento el plural, incluyendo a su compañero en su discurso.

 

¿Cuál fue el mayor reto de ‘E Agora? Lembra-me’ a la hora de plantearse el proyecto?

Tal vez el mayor reto ha sido la decisión de exponerse personalmente, al percibir que la mayoría de las personas en una situación semejante (VIH, VHC) no se atreven a hablar por miedo a las represalias en el trabajo o a la discriminación. También la sensación de que esa decisión implica una creciente responsabilidad. Podría ser oportuna en este caso una respuesta al título del último disco de The Clash: “Joaquim, ‘Cut the Crap’”.


‘E Agora? Lembra-me’ comienza cuando usted inicia su tratamiento médico en España, que coincide con la llegada al poder del Partido Popular. La película es especialmente comprometida con la situación de crisis económica de mi país y del suyo y en bastantes ocasiones vemos referencias a los recortes en Portugal, Grecia y España. ¿Desde el principio intentó hacer una película tan comprometida?

La intención de que hiciésemos un filme político estaba presente desde la génesis del proyecto. Las primeras sinopsis que escribimos antes de rodar apuntaban en ese sentido de una manera más directa, y tal vez fue uno de los motivos que hicieron que el ICA, (Instituto Português de Cinema), más sensible a proyectos “artísticos”, denegase nuestra pequeña petición de financiación. Solo después de que escribiésemos una larga carta de contestación a esa decisión accedieron a otorgarnos una pequeña cantidad que sobraba del presupuesto de un concurso. Claro que la llegada del Partido Popular y el inicio del tratamiento experimental fueron coincidencias que nos podíamos prever, pero la lógica del filme residía en usar los materiales presentes en el registro durante el año de los tratamientos. Aquí una cita de la sinopsis escrita durante la preparación, en 2011:

“Al contrario de los documentales recientes sobre VIH y el virus de la Hepatits C (VHC) abordados desde el exterior de una manera que podemos considerar como compasiva, este proyecto propone regresar a una reflexión “desde dentro” sobre cuestiones más generales, en la línea de las obras producidas hasta mediados de los años 80 por autores que asumían su condición de seropositivos. El análisis que se realizará será sobre la forma en la que las tecnologías de normalización pueden llevar a una minusvaloración de todos los que pasan por ellas debido a las normas institucionales. Será una reflexión sobre lo que son los virus y lo infinitamente pequeño, sobre las estrategias de prevención, los tratamientos y los ensayos clínicos, sobre el pasado y presente de las epidemias y su relación con la historia, el imperialismo y la globalización, pero también sobre la forma en la que convivencia con la enfermedad altera la manera de ver el mundo y el aprendizaje”

¿Qué referencias cinematográficas tuvo en cuenta a la hora de abordar este proyecto de cine-diario? ¿Cómo abordó la difícil tarea de filmarse a sí mismo y sus recuerdos?

No tenemos una referencia cinematográfica específica, vemos y escuchamos de todo, desde cine clásico ruso hasta documentales, pasando por películas de superhéroes… lo que no quiere decir que nos guste todo. Pero queríamos que ese lado ecléctico de nuestro día a día atravesase el filme. No creemos en un arte “puro”, el arte tiene que respirar el mundo. El cine es indisociable que lo que podemos calificar de vulgaridad, y nos preguntábamos si todavía es posible filmar sin tener en cuenta que probablemente algunos de los mejores documentales, a veces clips de algunos pocos minutos, se encuentran entre los millones de imágenes anónimas que se suben a diario en YouTube.




En 2013 también presentaron otras dos películas más, ‘Fim de Citação’ y ‘O Novo Testamento de Jesus Cristo segundo João’. Quería saber cómo trabajaron en todos esos filmes e ideas a la vez. No he visto ‘Fim de Citação’, pero me interesa conocer si el proceso de trabajo casi simultáneo de dos filmes tan distintos como ‘E Agora? Lembra-me’ e ‘O Novo Testamento de Jesus Cristo segundo João’  influyó en cada uno de ellos. En ‘E Agora? Lembra-me’, por ejemplo, hay varios momentos en los que se habla y se enseña el proceso de producción de ‘O Novo Testamento’.

‘Fim de Citaçao’ partió de un deseo, registrar una pieza de teatro que es ya de por sí una reflexión sobre el teatro, y fijar esa cualidad efímera del teatro. Y tal vez fue una identificación entre nuestro momento (fue filmado entre dos tests clínicos en Madrid) y el reflejo de Luis Miguel Cintra en relación a su recorrido en el teatro. Filmamos continuamente durante una representación, con tres cámaras: una en plano fijo y las otras dos manejadas por nosotros. Quisimos probar también como una lectura de cada uno de nosotros, totalmente improvisada, se podría conjugar de manera que rompiese el punto de vista único del espectador teatral y transportar ese espacio de tres dimensiones del teatro a otro espacio, cinematográfico, de dos dimensiones, construidas a partir de esos dos puntos de vista. Las cámaras que teníamos eran prestadas – dos en HD y una en SD- y al ver el resultado vimos que había problemas técnicos, con tomas que no se podía leer, así que desistimos de montar. Después de terminar ‘E Agora? Lembra-me’, volvimos a ese material para montar el filme dentro de esas limitaciones técnicas.

‘Novo Testamento…’ surge precisamente de ese rechazo a interpretar, de ese llamamiento del enunciado de ‘E Agora? Lembra-me’ de no hacer “citas de citas”, además del deseo de regresar al texto para partir de la expresión de hacer y vivir a través de los sentidos y, sobre todo, de las sensaciones. En ‘E Agora? Lembra-me’ hay pocos diálogos, en un filme hecho por los dos en el que uno es el operador de cámara sería casi imposible registrar nuestras conversaciones y nuestro diálogo. Buena parte del trabajo en off consistía en reconstruir ese diálogo, y el proceso de creación de ‘Novo Testamento’ es parte de ello. En ese sentido, las dos películas se completan de cierta forma.

¿Cuál es el motivo detrás de una película como ‘O Novo Testamento de Jesus Cristo segundo João’? Es una película muy sencilla, pero al mismo tiempo muy elaborada. Es de las pocas películas de temática religiosa que a mi juicio va en busca del misterio verdadero del hecho religioso.

‘O Novo Testamento de Jesus Cristo segundo João’ parte de un concepto simple: una lectura al aire libre, en el campo, del Evangelio según Juan en unas condiciones que imaginamos cercanas a sus primeras lecturas, en una época anterior a la Iglesia como institución organizada y comprometida con el poder y de la existencia de iglesias como lugares de culto. La lectura fue realizada de una forma continuada y sin repeticiones, de manera que el texto viviese un proceso físico de interpretación por parte del lector/actor. También suponía un desafío, la posibilidad de que, a través de la fijación de ese proceso en el sonido y la imagen, y con una interpretación totalmente improvisada e intuitiva, casi física (¿o visceral?) revelar algo que no está expresado pero que atraviesa todo el texto. En ese sentido, ‘O Novo Testamento de Jesus Cristo segundo João’ es tal vez en su propuesta un anti-‘Evangelio según San Mateo’ de Pasolini.




Usted forma parte de la historia del cine y de la historia del cine portugués dada su larga trayectoria como sonidista y como realizador. Quería preguntarle por la situación cinematográfica de Portugal en una situación de crisis como la que vivimos. Por un lado, vemos que el cine portugués está presente en muchos festivales, pero por el otro, el cine portugués, como el español, está sufriendo serios recortes en términos de financiación pública.

Sin duda hemos tenido cortes importantes en la financiación del cine portugués, y en el momento en el que hicimos ‘E Agora? Lembra-me’, con los dos años de intervención de la Troika, fue particularmente difícil. Para nosotros, la cuestión más grave reside en la falta de criterios en el apoyo al cine, en los grupos de interés, y en la confusión de en qué proyectos podemos hablar del “gran publico” y “con potencial comercial” (no entendido como el poder constituido) y proyectos que puedan marcar de alguna manera el cine portugués. El estado continúa apoyando sobre todo a filmes absolutamente banales, con una existencia efímera que no pasa de la frontera, y en este panorama es casi un milagro que todavía sean posibles películas que destaquen en festivales o entre un público cinéfilo.

En el último año, ‘E Agora? Lembra-me’ ha sido exhibida en muchos festivales del mundo e incluso se le han realizado un buen número de retrospectivas, la última esta semana en el festival Márgenes. Quería preguntarle sobre si cree que esto es un punto de inflexión en su carrera. Y también… ¿E agora?

Nunca pensamos en nuestros filmes en términos de carrera. Tenemos ideas para nuestros proyectos, sean nuestros propiamente o divulgación de obras que nos parecen importantes. Pero no vemos al cine en oposición a la vida, para nosotros lo más importante es definir nuestras prioridades y olvidar lo accesorio. En términos de financiación, no creemos que el interés por nuestras películas vaya a cambiar, ni tampoco es que queramos que así sea. El ICA (Instituto Português de Cinema) clasifica a los realizadores utilizando métodos que no son transparentes y que desconocemos. Acabamos de enterarnos de que en la última clasificación estoy en el penúltimo lugar de la lista, por lo que, probablemente, lo que hagamos próximamente continuará al margen del cine oficial. Que nuestras películas se vean en un festival llamado Márgenes no podría ser más apropiado.


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