FIB 2016
Woody Allen

Intervención: Woody Allen

Publicado el 14.11.13
por Numerocero

EUGENIO MIRA
Director de ‘Grand Piano

 

Necesito que Woody Allen vuelva a hablar de lo que conoce. Pero sin que mire atrás con nostalgia. No, quiero que me hable de cómo se relaciona un judío setenteañero con un Nueva York trufado de Apple stores. Quiero que me enseñe un Brooklyn tomado desde hace ya más de una década por hispters veinteañeros. Y de los nuevos restaurantes del Upper East side; concretamente, los que no le indignan. Esos en los que si se topa con Alan Alda, se hacen un gesto de "me acerco luego a tu mesa!" sin sentirse obligados a hacerlo realmente. Quiero que escriba una escena en la que en funeral se tope con la ex-novia de su nieto y que acaben encerrados por accidente en la morgue mientras ella busca que alguien le preste un mechero. Quiero que, de repente, suene un teléfono y ambos deduzcan aterrorizados que es el móvil de un cadáver. Pero que lo que les aterrorice sea el ringtone del difunto, y no lo macabro de la situación. Quiero que una cosa lleve a otra y que descubramos que ella no sabe quién es Schubert ni él no sabe quién es Jaz Z. Y quiero que no sea rancio. Quiero que funcione a la perfección. Quiero diners, subidas a taxis y cenas en casas de amigos... quiero... Quiero que Allen me hable de qué se siente al tener 70 como en 'Annie Hall' me hablaba de qué se siente al tener treinta y muchos o cuarenta y pocos. Quiero descubrir que le resulta tan incómodo como liberador hablar de lo que le quema por dentro en 2013. Incluso si lo que le quema es, precisamente, que ya no le quema nada. Bueno, aunque para eso ya están ya sus últimas películas. ¿Que cuándo fue la última vez que sentí que algo le quemaba, de verdad, de verdad, de verdad? Hace 25 años, con 'Deconstructing Harry'. Que vuelvan las llamas. Que suene Jay Z. Y que sea tan patético como divertido.

 

KIKO AMAT
Autor de ‘Eres el mejor, Cienfuegos’ (Anagrama)


Mi primer encuentro con Woody fue vía mi santa esposa. De joven, en mi pueblo, solo era capaz de tolerar las películas auténticamente subnormales de Allen (‘Toma el dinero y corre’). Era muy bruto. Mi mujer me torturó los metacarpios, diez años después, y me obligó a ver una porrada de películas suyas, empezando por ‘Manhattan’ y ‘Annie Hall’. Mi película favorita es ‘Balas sobre Broadway’. Me gustan las películas de Allen con humor (no bufo), trama gangsteril y ambiente 20's-30's-40's. Me encanta que el protagonista sea un autor de teatro pomposo e indescifrable que al final requiere la ayuda de un matón para que su obra alcance la excelencia. La he visto tantas veces que no sabría ni contarlas. También me encantan ‘Poderosa Afrodita’ y ‘Días de radio’. Son mis tres favoritas de Allen. Las últimas películas son un horror que ha venido del Averno. Allen siempre ha sido de exquisita clase media alta, pero ahora, con esas descripciones de ciudades imaginarias donde todo el mundo es rico y artista y bien parecido, parece además que le falte un hervor. Abandonar a tiempo es un acto honorable, creo yo. La última película de Allen que me gusta es del 2004 o 2005.



DAVID TRUEBA
Director de 'Vivir es fácil con los ojos cerrados'.


Mucho antes de que la literatura reparara de modo generalizado en el modelo de ficción del yo, Woody Allen estableció un nivel de relación autobiográfica en sus películas nunca antes alcanzado. Logró hacer corriente lo que era imposible, recogió el guante de Fellini en 8 1/2 y del mejor Bergman, recicló los valores de cercanía de la nueva ola francesa y checa, y puso en pie un personaje que el espectador percibió como reflejo y auténtico al mismo tiempo. Tapió los límites de su existencia a cuatro calles de Nueva York y unos elementos de carácter y destino repetitivos y con esos mimbres hizo historia del cine desde Manhattan y Annie Hall hasta Delitos y faltas y Maridos y mujeres. Luego vino la deserción de la confianza en el ser humano, derrotado por su enfrentamiento público con Mia Farrow. La alta moralidad del perdedor quedó supeditada al desencanto por ver triunfar el cinismo. Pero esa es otra historia. Woody Allen pasará a la historia como lo hicieron Buster Keaton o Chaplin, indisociables de sus protagonistas de ficción.



REMATE
Acaba de publicar el primer disco de Escarlata, su colaboración con Israel Marco (Cuchillo), ‘Lo que me dijiste al oído se extendió por todo el mundo’.


Me vi todas las películas que había hecho hasta entonces, una detrás de otra, de una colección de vídeos vhs que salió con algún periódico o algo así hace mucho tiempo. Yo tendría 15 ó 16 años. Desde ‘What’s Up, Tiger Lily?’ hasta ‘Alice’, creo. Pero la primera que vi no fue su primera película. No me acuerdo exactamente de cuál fue, pero sí recuerdo que fue un súper clásico, una obra maestra que me hizo ver todas las demás, tipo ‘Annie Hall’ o ‘Manhattan’. O ‘Hannah y sus hermanas’, creo que fue ésa.

‘Hannah y sus hermanas’. Es una de mis películas favoritas. Por muchas razones características del mejor cine de Woody Allen: la historia es genial, cómo está contada es genial, el tempo es maravilloso, pero en este caso además está Michael Caine, y el personaje de Dianne West, “Holly”, me entusiasma. Y también por esto .

Muchas [de sus últimas películas] me parecen malas, muy malas o pésimas (‘Match Point’ obviamente no es mala pero me resulta muy sobrevalorada: es correcta).  No he visto la de Larry David (él me encanta pero la película me da mucho miedo) ni la de Penélope Cruz de ‘Murcia, qué bella eres’. No he visto tampoco ‘Blue Jasmine’, que a lo mejor es buena. Si tomamos “sus últimas películas” como las que ha hecho desde el año 2000 la que más me ha gustado es ‘Cassandra’s Dream’.

Probablemente en ‘Superluv’ (y desde entonces ha seguido presente en mi), mi papel de Jonathan Richman infiltrado entre las atrices porno, tiene tanto de Shakespeare como de Woody Allen; o sobre todo de Woddy Allen porque él tiene mucho de Shakespeare en un perfil cómico patológico. En definitiva, no sé si me ha influido realmente, así dicho, pero ojalá sí. (Y lo que es seguro es que me debería haber dejado influir mucho más por el mensaje de ‘Toma el dinero y corre’. Aún estoy a tiempo).

 

ELÍAS LEÓN SIMINIANI
Director de ‘Mapa.



Woody Allen acaso sea el cineasta contemporáneo al que más se ha dado por creativamente muerto en los últimos 20 años para un rato después resucitarlo. 'Balas sobre Broadway', 'Match Point'  y 'Blue Jasmine' cuentan entre sus resurrecciones más sonadas. Hemos leído muchas veces aquello de que "siempre está haciendo la misma película". Es cierto que ciertos personajes, preocupaciones y estilemas son recurrentes en su trabajo. Pero lejos de ser un problema, creo que es más bien una gran aportación. Y es que, en comparación con la música o la pintura, por ejemplo, el cine vive sometido por el yugo de la novedad, desterrando así una de las prácticas más enriquecedoras de la actividad artística: la variación sobre un mismo asunto. En este sentido, me gusta imaginar a Allen como uno de los más grandes Glenn Gould que ha dado el séptimo arte.

 

LAURA FERNÁNDEZ
Autora de ‘La chica zombie’ (Seix Barral)


Con toda probabilidad descubrí las películas de Allen en el videoclub en el que trabajaba a los 19. Debí haber oído hablar de él en la universidad y decidí llevarme una de sus películas a casa. Al principio me pareció un engreído. Tardé un tiempo en encajar su humor absurdo. Pero luego, durante mucho tiempo, se convirtió en mi director favorito. Aún hoy sé que cualquiera de sus películas es mejor que el 99% de las que se estrenan. Hay momentos alucinantes en todas ellas. Recuerdo el absurdo viaje de 'Desmontando a Harry', quizá una de mis favoritas, y la discusión bajo el árbol de ‘El sueño de Casandra’, que también me alucinó, aunque no es de las que todo el mundo adora, y por supuesto casi todo el metraje de 'Manhattan' y 'Annie Hall' y de 'Misterioso asesinato en Manhattan'... Durante mucho tiempo 'Todo lo demás', por el increíble papel de neurótica de Christina Ricci, fue mi favorita, pero, como siempre pasa con Allen, basta volver a ver cualquiera de sus películas para enamorarte de sus personajes y cambiar de parecer... La verdad es que me gustan sus últimas películas. Incluso me gustó ‘Vicky Cristina Barcelona’. Me quedaría con ‘El sueño de Casandra’ y con 'Medianoche en París', sin duda, la mejor de sus últimos tiempos. Pero me muero de ganas de ver 'Blue Jasmine', y me gustaría pensar que va a haber una nueva película de Woody Allen cada año, para siempre.


ANA S. PAREJA
Editora de Alpha Decay. Acaba de publicar ‘La Casa de Hojas’ de Mark Z. Danielewski


La primera película suya que vi fue ‘ Bananas’ , en la tele, cuando tenía 10 años (la TVE de Pilar Miró). Recuerdo que me impresionó la cantidad de cerrojos que tenía Woody en la puerta, me pareció una gran idea. Mi favorita es Love and Death  ( La última noche de Boris Grushenko)’ . La vi de adolescente y me divirtió mucho. Me gusta la escena de  Un final made in Hollywood’   en la que Woody recupera la vista en Central Park y empieza a explicar lo maravilloso que es todo y al final besa a Tea Leoni; es una escena preciosa. También me gustan los primeros cuarenta minutos de  Si la cosa funciona , hasta que se casan. Woody Allen siempre ha tenido un extraño éxito popular en Barcelona. Antes, cuando la gente iba al cine, se solía discutir su película anual no sólo en cenáculos sino también en los ascensores de barrio. Desde Wagner que la ciudad no establecía un vínculo tan íntimo con un artista de fuera.



MANU FERRÓN
Manu Ferrón (Grupo de Expertos Sol y Nieve) publica próximamente el EP en solitario ‘Misericordia’.



Debía tener unos doce años. Unos cuantos amigos y yo conseguimos ver ‘Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar’. Supongo que conseguimos alquilarla en VHS en el videoclub de abajo y que defraudó nuestras lujuriosas expectativas. Recuerdo reír mucho y comprender poco. No tardé en ver El dormilón y Toma el dinero y corre. Desde entonces he sido fiel seguidor de Woody Allen. No tengo una favorita absoluta, va por épocas. Las que veo con más frecuencia, por diferentes razones, son ‘Manhattan’, ‘Annie Hall’, ‘Maridos y mujeres’, ‘Delitos y faltas’ y ‘Zelig’. También una que no dirige pero en la que interviene como guionista y actor, ‘Sueños de un seductor’.

En los últimos años sus intereses y la forma de abordarlos parecen haber cambiado significativamente. Suele mostrarse algo menos mordaz y más tierno, una evolución lógica, respetable y muy disfrutable; también más desordenado e irregular, mayor. Irreprochable. He disfrutado mucho de películas recientes como ‘Match Point’, ‘Si la cosa funciona’ o ‘Medianoche en París’. Su manera de retratar el lado absurdo de la condición humana, su humor y su brillantez usando las palabras son claros referentes para mí. Ojalá haya sido capaz de asimilar algo de todo ese talento y sea capaz de usarlo alguna vez. (foto: José Albornoz)

 

ALOMA RODRÍGUEZ
Autora de ‘Solo si te mueves’ (Xordica)



No sé cuál fue la primera película de Woody Allen, a veces tengo la sensación de que siempre ha estado ahí. La primera que vi en el cine fue ‘Balas sobre Broadway’. Me acuerdo de reír a carcajadas con ‘Toma el dinero y corre’ al lado de mi hermano mayor, de ver ‘Bananas’, de ir al cine con mi familia a ver ‘Todos dicen I love you’, de la primera vez que mis hermanos pequeños veían ‘Annie Hall’, de quedarme enganchada con mi madre si pillábamos en la tele ‘Misterioso asesinato en Manhattan’ y verla por enésima vez, de mi hermano mayor poniéndome ‘Maridos y mujeres’ y ‘Delitos y faltas’. Pero creo que si soy honesta conmigo, tengo que elegir ‘Annie Hall’. Me gusta todo: la naturalidad con la que pasa todo, hasta el desamor. Tiene humor, melancolía, cierto sentimiento trágico de la vida y al mismo tiempo me parece una película feliz.Y de una época posterior, mi favorita es ‘Desmontando a Harry’, incluso antes de saber que quería ser escritora. Lo que me gusta de Woody Allen es que siga haciendo cine a ese ritmo casi frenético. A veces, claro, eso tiene consecuencias en la escritura del guión que se nota demasiado atropellada. De las últimas cinco o seis, creo que la mejor es ‘Conocerás al hombre de tus sueños’, me gusta que retome el tema de la culpa y que critique la superstición. Aunque sé que no es una buena película, me lo pasé muy bien viendo a Larry David en ‘Si la cosa funciona’. Y, a pesar de que me pareció muy chapucera en muchas cosas, reconozco que ‘A Roma con amor’ tenía algo gratificante, o puede que me ciegue la pasión por Jesse Eisenberg. El final de mi primer libro, ‘París tres’, es un guiño a ‘Desmontando a Harry’; en algunos de mis cuentos me habría gustado ser capaz de convertir a mi personaje en una parodia de mí, como el protagonista de ‘Toma el dinero y corre’.

Otros tags:
Eugenio Mira, David Trueba, Kiko Amat, Remate, Elías León Siminiani, Laura Fernández, Manu Ferrón, Aloma Rodríguez

Otros contenidos relacionados:

Blue Jasmine
15.11.13
COMENTARIOS
 
Numerocero ©. 2011-2017