Festival Internacional Cinema D'Autor Barcelona
Lost & Found: Exiled

Lost & Found: Exiled

(De Johnie To)

Publicado el 26.04.12
por Gerard Casau
@GerardCasau

Desde que, hace unos años, títulos como 'Breaking News' o el díptico 'Election' y 'Election 2' ampliaron el circulo de admiradores de Johnnie To más allá de los connoiseurs orientalistas, el cineasta hongkonés se ha convertido en uno de los autores favoritos del circuito de festivales. Eso le ha valido una legión de admiradores que año tras año acuden a la cita con el cineasta hongkonés; tradición que se repetirá la semana que viene en el D'A Festival internacional de cinema d'autor de Barcelona con la proyección de 'Life Without Principle', que recala en la Ciudad Condal tras su paso por San Sebastián y Gijón.

 

En Numerocero hemos querido rebobinar un poco para recuperar 'Exiled' que, tras pasar por el Festival de Sitges, nos llegó directamente en DVD (1). Se trata de una de las obras más carismáticas de To, ya que concentra muchos de los rasgos que han proporcionado al director su justa fama como figura capital en el cine de acción de Hong Kong (2). En ello tiene mucho que ver un reparto que reúne a algunos de los rostros más queridos tanto por el público como por el propio To, encabezados por Anthony Wong y Francis Ng. Buena parte de los actores habían coincidido ya en un filme anterior del cineasta, 'The Mission', algo que ha llevado a algunos a considerar erróneamente 'Exiled' como una secuela de esta. Lo que sí es cierto es que la complicidad delante y detrás de la cámara resulta clave para hacer creíble el background que comparten los personajes sin necesidad de verbalizarlo en exceso, imprimiendo en cada fotograma la sensación de estar asistiendo al capitulo final de una historia.

“We few, we happy few, we band of brothers”. La celebérrima frase del 'Enrique V' shakesperiano podría ser el lema que trenza las relaciones entre los personajes de 'Exiled', unos sicarios que al empezar la película tienen la misión de matar a un ex compañero suyo, quien ha regresado con su mujer e hijo a Macao pese a la amenaza que pende su cabeza tras haber intentado asesinar a su jefe. Con tal de poder dejar un sustento a la familia de su antiguo amigo, el grupo decide aplazar la ejecución y dar un último golpe juntos. Pero esta arriesgada maniobra no tardará en ponerlos en peligro a todos cuando su patrón descubra que han desobedecido las ordenes.

En 'Exiled', el conflicto viene dado por la fricción irreconciliable entre el código de conducta que mueve a los protagonistas y los intereses del mundo en el que se han formado y que cada día les pertenece menos. Conscientes de que el inminente retorno de Macao a la República Popular China (la acción transcurre pocos meses antes de la salida de la administración portuguesa) cambiará el panorama de enemistades y alianzas que conocían hasta entonces, los asesinos mantienen la solidaridad entre iguales como bastión de unos principios que saben casi extinguidos. Casi desde el primer minuto, la lógica y el instinto de supervivencia quedan relegados a un segundo plano en favor del deber moral y el azar. En más de una ocasión, las decisiones se toman lanzando una moneda al aire, dando a la película una estructura zigzagueante, acorde con el precario equilibrio de las vidas de estos criminales, que parecen determinados a desaparecer si el destino los conduce a ello. Pero no se irán de este mundo sin correrse una última juerga juntos.



Al principio del film, los personajes querrán hacerse una foto para dejar constancia de su reunión. En los instantes finales, al acudir a una emboscada de la que saben que no saldrán vivos, se agolparán en un fotomatón para inmortalizar el momento. Es su manera de dejar una huella, mínima, frente a una Historia que está a punto de pasarles por encima. Dos imágenes que abren y cierran un recorrido en que el grupo se mueve casi como un solo hombre, sin separarse un instante. La división podría garantizarles la supervivencia como individuos, pero se niegan a claudicar. En ocasiones, hablan de la vida que cada uno llevará en el futuro, pero sus palabras son la fantasía de quien sabe que no hay futuro.

'Exiled' está atravesada por una dignidad infinita en la derrota, algo que trae a la mente la épica de Sergio Leone; como también lo hace esa tensión que se construye a partir de la espera, de una inacción dilatada que anuncia la tormenta. Pero la maestría de Johnnie To no pasa por la referencialidad explícita, sino por el filtrado de esencias fílmicas, que en la película que nos ocupa se despegan definitivamente de la realidad para habitar una dimensión casi mítica. Así, la narración se reduce al mínimo, engarzando unos tiroteos filmados con una precisión enfocada a captar el movimiento de las figuras, en ocasiones haciendo del escenario un decorado casi abstracto. No hay mejor ejemplo de ello que la secuencia en la clínica clandestina, que deviene un marco casi abstracto: fondo oscuro, prácticamente negro, apenas vestido con unos cortinajes tras los que se esconden los personajes. Un espacio vacío por el que danzan cuerpos y balas, esparciendo una sangre que, al brotar, se asemeja a un pigmento.

El magnetismo de la propuesta reside, precisamente, en la sintonía entre una violencia sublimada como experiencia estética y un fondo dramático perfectamente interiorizado, carente de afectación. No es de extrañar, pues, que las proyecciones de sus películas de Johnnie To suelan verse puntuadas por ovaciones espontáneas, inevitable exteriorización de la euforia contenida en una platea electrizada.

Otros tags:
Festival de Sitges, Johnnie To, D'A Festival internacional de cinema d'autor

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Comentarios
01
Enric Tierz
Enviado el 27/04/12 a las 16:10:43
Johnnie To analiza la crisis
He tenido el placer de haber visto "Life Without Principle" y me parece un retrato perfecto de la actual crisis. En ella aparecen todos tipos de personajes que les afecta la crisis de diferente modo. Además la película tiene un ritmo trepidante y no deja ni un segundo de relax al espectador. Una recomendación absoluta.
 
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