All Hail The King

All Hail The King

De Walter White a Heisenberg en 10 claves.

Publicado el 16.07.12
por Rebeca Suárez

Cuando Vince Gilligan aún intentaba convencer a AMC de que produjesen Breaking Bad, la resumía como “la transformación de un tipo que pasa de ser Mr. Chips a Scarface”.  Celebramos el comienzo de su quinta temporada repasando los puntos clave que ha transitado este antiguo profesor de química para convertirse en el narcotraficante más peligroso de la televisión.

 

NEVER GIVE UP CONTROL

Sería muy fácil determinar el génesis de esta transformación en el momento en que Walter White, único sustento de su mujer embarazada y su hijo con parálisis cerebral, recibe un macabro regalo por su 50 cumpleaños: el diagnóstico de un cáncer terminal.  Una notificación funeraria, un despertador vital que le forzará a dejar atado el porvenir financiero de su familia usando sus conocimientos como profesor de química al servicio del negocio de la metanfetamina.

Pero la sombra de Heisenberg empieza a gestarse mucho antes. Cuando su futuro como genio químico se trunca, mientras su compañero triunfa. Cuando sueña con vivir en la gran casa que sabe que se merece, pero su mujer le persuade. Cuando sus alumnos y patrones le ningunean… Cada vez que los deseos ajenos aniquilan los suyos, queda anulada la necesidad interna de tomar las riendas, de reclamar  el poder.  Nace esa fuerza demoledora a la que Walter deja por fin ponerse al volante sólo cuando el final del camino se acerca: Heisenberg.

 

IT’S JESSE, BITCH

Si Walter escogió al socio más desastroso para iniciar su carrera delictiva por accidente o bajo la batuta subconsciente de su alter ego oscuro, nunca lo sabremos. Pero está claro que Jesse ha sido la fuerza motora indispensable para obligar al Sr. White a tomar control en todos y cada uno de los aspectos de esta singular operación a cuatro manos. Desde la elección de la caravana-laboratorio hasta la exterminación casera de sus primeras víctimas…  esta joven promesa del crimen dejó claro desde el principio que decidir para bien no era su fuerte.

 

AND THE BAG’S IN THE RIVER

Poco se puede añadir al fantástico repaso que Natxo López hizo a uno de los mejores momentos de la serie en su artículo Decisiones Inaplazables. Walter  examina soluciones irreales en busca de una salida imposible, pero sabe que dejar cabos sueltos no es un opción. El viejo profesor se mancha las manos de sangre y  deja la frontera moral atrás. Heisenberg empieza a tomar forma corpórea y deja clara su determinación de triunfar a toda costa.

 

THIS IS NOT METH

Son los comienzos de su meteórica carrera y nuestro químico favorito ha conseguido introducir en el mercado una metanfetamina de calidad sin parangón. Empieza a paladear las mieles del crimen: el dinero, el poder, la adrenalina de salirse con la suya, de ser más listo y mejor que los demás. Así que cuando los traficantes con los que negocia pretenden que agache la cabeza mientras ellos le mangonean a su antojo, no es con Walter con quien tienen que lidiar, sino con un tipo mucho más peligroso que, ahora que conoce por fin los placeres de imponer, no está dispuesto a retroceder.

 

STAY OUT OF MY TERRITORY

Mr. White realiza su compra tranquilamente cuando, de repente, empieza a observar un ritual que conoce de memoria. Una compra sospechosa de unos cocineros que mimetizan sus propios comienzos (furgoneta desastrosa incluida). El Walter que hay en él, sugiere mejoras en la receta, pero Heisenberg no está dispuesto a aguantar competencia amateur en su ciudad.  Su reputación y su presencia gritan peligro, y ni el más valiente y fuerte podría escapar a la tortura de esa mirada inquisidora. Simplemente magistral.

 

I WILL BURN YOU TO THE GROUND

Jesse está hasta las cejas de amor y droga. Una combinación peligrosa  capaz de echar por tierra todos los planes que su socio guarda para ambos.  Jane es la promesa de unos problemas que nuestro protagonista ni puede ni quiere resolver. La escena en la que muere ahogada en su propio vómito, sin que un presente Walter la auxilie, recuerda conscientemente a aquella del sótano y el candado. Sólo que esta vez las dudas se resuelven mucho más rápido. La muerte no es una batalla sino una oportunidad de oro que se presenta en forma de regalo.  Una vez más, Heisenberg toma la decisión final, recuperando potestad sobre su destino y el de Jesse (y no será la última vez).

 

LOS POLLOS HERMANOS: FULL MEASURES

Cuando pensábamos que por fin nos habíamos hecho con toda la cadena de mando, se interpone en nuestro camino Gus, ese villano cerebral y contenido, contrapunto perfecto para el ansioso alter ego de Walt. Con él las cosas empezaron a complicarse de verdad, hasta tal punto que la vida de nuestro dúo cocinero se vio seriamente amenazada. Y de nuevo, Heisenberg manipula la situación a su favor, consiguiendo una victoria temporal no exenta de víctimas. La primera, mortal: Gale. La segunda, emocional: Jesse.

 

I AM THE DANGER

Su mujer le increpa con la ingenuidad propia del que desconoce absolutamente las ramificaciones de la vida criminal de su pareja. Y ahí está el problema, en que ella cree hablar con su marido, pero éste hace mucho que abandonó el edificio. Walter empezó usando a Heisenberg como máscara protectora ante un mundo violento y volátil al que no estaba acostumbrado.  Ahora es Heisenberg el que utiliza la careta de Walter para mantener una falsa apariencia de normalidad familiar… pero todo tiene un límite. Se despoja de su camisa como si se tratara de un disfraz y por fin deja salir su verdadera personalidad: ¿Con quién te crees que estás hablando? ¡Yo soy el peligro!

 

I WON

Para el final de la cuarta temporada, Walter es sólo un recuerdo, un hombre bueno que, a la luz de las exigencias de su nueva vida criminal, decidió mirar a otro lado. Ceder el timón a un tipo ambicioso para quien la moral es un lujo que no está dispuesto a pagar.  Heisenberg prevalece pero todo a su alrededor se contamina y decae.  Jesse es víctima (y ya van) del instinto de supervivencia de su socio, que no duda en acabar con la vida de un niño si con ello se ve beneficiado. Liquida a Gus en una de las mejores escenas de toda la serie (nunca oiremos el sonido de una campanilla igual) y se corona, triunfante, como el peligro que llama a nuestras puertas, el más alto comandante, la cara que acecha en las pesadillas del enemigo.  

 

WE’RE DONE WHEN I SAY WE’RE DONE

Las condiciones parecen claras: sólo dieciséis capítulos (ocho que podremos disfrutar este año y el resto en 2013) nos separan del final de una de las mejores series de la historia televisiva.  Heisenberg es quien manda: terminamos cuando yo diga que terminamos. El resto sólo obedecemos: All hail the King.

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Comentarios
01
daniel marin
Enviado el 17/07/12 a las 03:21:08
Solo queda una temporada para el fin
Felicidades porque no se podía decir mejor: "Walter empezó usando a Heisenberg como máscara protectora ante un mundo violento y volátil al que no estaba acostumbrado. Ahora es Heisenberg el que utiliza la careta de Walter para mantener una falsa apariencia de normalidad familiar… " Hay muchas ganas de ver como acaba esto, auque a mi el formato "Sopranos" (hacemos una última temporada larguísima dividida en dos) no me acaba de convencer. Me imagino que será por los recortes de presupuesto que está imponiendo AMC a sus series estrella. En otro orden de cosas, estoy hacien la semana Breakin Bad en mi blod de recetas. Si a alguien le interesa, que busque "gordipan" en Google. Un saludo y estupendo análisis.
 
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